El Aita Mari finaliza su Misión 19 en el Mediterráneo Central y denuncia la intimidación y el bloqueo operativo d las patrulleras libias
- El buque de Salvamento Marítimo Humanitario (SMH) ha zarpado desde Santurtzi tras dos meses de preparación en Euskadi, encarando un escenario de creciente hostilidad y criminalización del rescate civil.
- La tripulación ha denunciado el hostigamiento sufrido en la zona SAR por parte de la Guardia Costera libia, que rodeó el barco y lo vigiló con drones, obligando a realizar una escala técnica en Siracusa para repostar.

Bilbao / Mediterráneo Central, julio de 2026 – El buque humanitario Aita Mari, operado por la ONG Salvamento Marítimo Humanitario (SMH), ha dado inicio a su misión número 19 en una de las rutas migratorias más peligrosas del mundo. La salida se produjo el pasado 17 de julio desde el Puerto de Santurtzi, tras un intenso periodo de dos meses de mantenimiento técnico, formaciones y jornadas de puertas abiertas en diversos puertos de Euskadi enfocadas en visibilizar los desplazamientos forzados y los derechos humanos.
Un entorno hostil y de creciente criminalización
Esta nueva misión se desarrolla en un escenario institucional especialmente complejo, marcado por la aplicación progresiva del nuevo Pacto Europeo sobre Migración y Asilo (PEMA). Desde SMH se advierte que estas políticas priorizan el control fronterizo y la externalización de la gestión migratoria hacia terceros países, incrementando la vulnerabilidad de quienes buscan protección.
Asimismo, las organizaciones de rescate civil denuncian un contexto de persistente restricción operativa, caracterizado por inmovilizaciones administrativas, inspecciones y trabas que dificultan el cumplimiento del derecho internacional marítimo, el cual obliga a auxiliar a las personas en peligro y asegurar su desembarco en un puerto seguro.
Hostigamiento y vigilancia con drones en la zona SAR
A fecha de 30 de julio, tras catorce días de misión y tres jornadas operando en la zona SAR situada entre Malta y Libia, la tripulación del Aita Mari ha hecho público un grave episodio de presión e intimidación en el mar.
Varias embarcaciones de la autodenominada Guardia Costera libia —financiada y equipada por la Unión Europea— rodearon al buque humanitario mientras realizaba sus labores, y horas más tarde un dron sobrevoló la embarcación manteniendo una vigilancia constante. Ante esta situación de presión y la necesidad de repostar combustible, el buque puso rumbo a Siracusa para una escala técnica antes de regresar de inmediato a la zona de operaciones.

Desde Salvamento Marítimo Humanitario se ha denunciado con contundencia que la utilización de recursos financiados por la UE para hostigar a los barcos humanitarios compromete la seguridad de las tripulaciones, reduce la capacidad de respuesta ante emergencias y consolida un clima de intimidación incompatible con la defensa de los derechos humanos.
Ante los enormes retos económicos y administrativos que implica mantener el buque operativo, la organización hace un llamamiento a la solidaridad de la ciudadanía mediante donaciones, voluntariado o la adquisición de material solidario, recordando que la presencia civil independiente seguirá siendo imprescindible mientras existan vidas en peligro en el mar.