El Aita Mari rescata a 13 personas en el MediterrĂ¡neo Central: mujeres y menores entre ellas

19 de agosto de 2025 – Día Mundial de la Asistencia Humanitaria

En un nuevo y valiente operativo de rescate, el buque humanitario Aita Mari ha salvado hoy la vida de 13 personas en el MediterrĂ¡neo Central, en una intervenciĂ³n realizada en zona SAR italiana. Entre las personas rescatadas hay mujeres, menores de edad y dos menores no acompañados, todos en una situaciĂ³n crĂ­tica tras pasar varios dĂ­as a la deriva.

Las personas procedĂ­an de TĂºnez y Marruecos, y habĂ­an estado navegando sin rumbo desde el pasado 14 de agosto. A bordo del bote presentaban sĂ­ntomas de deshidrataciĂ³n, agotamiento y mareos, reflejo de las condiciones extremas que muchas personas enfrentan al intentar llegar a Europa en busca de una vida digna.

Tras el rescate, las autoridades italianas asignaron al Aita Mari el puerto de Bari para el desembarco, a mĂ¡s de cuatro dĂ­as de navegaciĂ³n desde la zona del operativo. Todas las personas rescatadas fueron finalmente desembarcadas de forma segura, pero este retraso forzado supone una nueva forma de castigo, una injusticia innecesaria que aumenta el sufrimiento de quienes ya han pasado por condiciones extremas en el mar. Someter a personas vulnerables, entre ellas niños y niñas, a mĂ¡s dĂ­as de travesĂ­a a bordo de un barco humanitario es una forma mĂ¡s de violencia institucional.

Este rescate se suma a otro operativo realizado el pasado 15 de agosto, en el que el Aita Mari asistiĂ³ a dos embarcaciones cerca de Mallorca. Una de ellas llevaba 15 personas a bordo, incluyendo 5 niños y niñas y 3 mujeres; la otra, 25 personas entre ellas 7 menores de edad. La tripulaciĂ³n brindĂ³ asistencia urgente con agua, barritas energĂ©ticas y chalecos salvavidas hasta que llegaron la Salvamar Mimosa y la Guardia Civil desde Cabrera, quienes completaron el rescate.

Estas acciones forman parte de la MisiĂ³n 16 del Aita Mari, la primera operaciĂ³n desde la entrada en vigor del nuevo Pacto Migratorio Europeo. Esta nueva legislaciĂ³n refuerza la colaboraciĂ³n entre Italia y Libia, facilitando devoluciones ilegales y criminalizando a las organizaciones que, como nosotros, salvan vidas en el mar.

Frente a este oscuro horizonte legal y polĂ­tico, reafirmamos lo que deberĂ­a ser evidente:

Salvar vidas nunca puede ser un delito.

Asistir y proteger a personas en peligro es un deber humanitario.

En este DĂ­a Mundial de la Asistencia Humanitaria, hacemos un llamado claro y urgente:

Basta de polĂ­ticas de muerte.

No mĂ¡s muertes en el mar.

Seguiremos navegando, denunciando y rescatando. Porque cada vida importa. Porque nadie deberĂ­a morir en el intento de buscar un futuro mejor.

đŸ“· Asier Aldea Esnaola